sábado, 24 de noviembre de 2012

Amanecer



Quiero vivir de nuevo las mañanas de tu vida, 
oler el perfume del alba,
que por las rendijas penetra,
mirar con tus rasgados ojos, 
los días de sempiternos soles.

Quiero vivir las noches ya soñadas,
escuchar el ruido en la lejanía
de pasos haciendo caminos,
mientras en la obscuridad del techo,
observo la tenue luz que se filtra.

Contemplo tu rostro dormido
dibujado por un rayo de luna,
tu respirar acompasado y tranquilo,
después de largas noches de vigilia,
repletas de llantos y dolores.

Quiero besar tus labios ya besados,
beber de la fuente de tu boca risueña,
navegar por el mar de los recuerdos,
eliminando los escollos que deposité
en el océano de tu razón.

Quiero obtener de la muerte el perdón
que no obtuve de la injusta vida.

Gerardo Rivas.

domingo, 4 de noviembre de 2012

El viaje



Pasará es cuestión de tiempo,
mecida entre blanquecina bruma,
la noche se quedará dormida,
y solo por un instante,
se le olvidará traer el día.

Gerardo Rivas

jueves, 25 de octubre de 2012

Libre te quiero....


Después de tocar canciones de amor,
con mi desvencijado piano,
y de saborear tu pálida luz,
he comprendido que tarde o temprano
he de dejarte marchar.

Ha sido una quimera pensar siquiera
tenerte entre mis brazos,
dejar sin tu reflejo el tranquilo estanque, 
de alegres lirios y dormilones peces,
solitaria y pálida luna.

Una noche te subiré en mi barca
y entre el balanceo del agua,
cortaré el hilo de plata,
y contemplaré entre orgulloso y triste,
tu suave ascenso
hasta el infinito cielo.


Gerardo Rivas.

domingo, 7 de octubre de 2012

Palabras




Bajo la luz de un claro de luna,
las palabras que habitan en mi memoria,
fluyen danzando al compás
de la melodía de Debussy, 
como fuente de agua cristalina y pura.

Mi mente las vomita sin descanso,
dibujando en el espacio de mis días,
mañanas frías de aterciopelados olivos. 

Unas me acarician con la pasión de un amor
encontrado, otrora en lejanía,
en cambio otras, susurran dulces palabras,
mientras esperan sentadas, 
en solitarios bancos de un andén perdido, 
la llegada
de su tren de cercanías.



Gerardo Rivas

lunes, 13 de agosto de 2012

Juego



Vago como un fantasma, entre los recovecos del tiempo,
anhelando tiempos pasados, y recreando caricias de una piel,
ya apergaminada después de tantos siglos en mi recuerdo.

Miro y observo tras los cristales el devenir de un mundo,
al cual no pertenezco, y con la complicidad de no ser descubierto,
voy dejando mensajes y símbolos compartidos,
harto descifrados por el devenir del tiempo.

Me devoro una y otra vez con mi propia ira
al darme cuenta de que nada de lo que tuve es ahora mío,
deseando que una gota de lluvia,  aunque sólo sea una,
bañe mi rostro y haga desaparecer este rictus que me acompañará
de por vida, y que responde a un asco profundo que siento por las personas
de mi propio mundo.

Tiento a la suerte haciéndola mi cómplice, para ver si mis mensajes son correspondidos mediante la más leve señal que a diario escudriño, y que me daría la satisfacción de ser yo el vencedor y tú el vencido. 

Multitud de veces me pregunto ¿cuál es el objeto de mi deseo?, ¿cual es esta quimera que por dentro me devora?,
y sólo hallo una respuesta,
“Ya no existe ningún objeto, persona o deseo, sólo quiero jugar a la seducción y al engaño, únicamente por el placer del juego.”
¿O acaso te pensabas otra cosa?.


Gerardo Rivas.


sábado, 28 de julio de 2012

Divagaciones

Mis recuerdos duermen en cunas de cristal,
nítidos y relucientes como el reflejo
sobre el agua de un rayo de luna,
ahora los sonrientes y los tristes
permanecen en calma, todos juntos
sin distinciones de fases ni etapas.


Estoy en paz con mis edades,
sin reproches ni arrepentimientos,
he encerrado en un armario 
los desechos de mi vida,
vagando este espíritu mio,
como la hoja que lleva el viento, 
entre tomillos y romeros, 
indomable e inconformista,
en la plenitud dorada de mi otoño libre.


De la vida espero morir amando y amado,
todos los días, a todas horas,
y pido me proteja con su encriptada mano,
del dolor, la tristeza, y ante todo,
del paisaje yermo de un amor en soledad.


Gerardo Rivas

sábado, 14 de julio de 2012

La mirada



¿Querrías ser flor para mi,
aunque sea un minuto, un instante,
mirarme aunque no digas nada,
solo saber que estás ahí,
que existes en mi universo,
saber que la luna que yo miro,
es la que a ti te alumbra?.

¿Querrías con tu mirada,
llenar de jazmín y azahar 
las mañanas de mi vida,
y desearme aunque solo sea, 
en la realidad de tus sueños?.

¿Querrías con un beso,
decirme solo, te quiero?.

Gerardo Rivas.






martes, 10 de julio de 2012

Tormenta



Navego en un barco engalanado de verde y blanco,
la marea que me persigue se embravece por momentos,
en su batir de olas, los hipocampos se estremecen,
y los campos de caledonias ataviadas con rojos vestidos,
contemplan en su vaivén, la maravilla de la tormenta.

El ambiente cargado de cristales de sal,
reflejan multitud de rayos de intensos colores
formando un arco iris de humedades ondulantes,
dejándome sumido en un grato sueño.

Con mi yo ausente, se me concedió,
poder jugar a ser Dios,
fabricando con trozos de coral
la figura millones de veces repetida,
de un ser humano.

Una voz superior me susurro las palabras
que contienen la verdad de la vida,
y que yo tenía que repetir 
para que la figura coralina se transformara en carne.

"Yo te doy la fuerza y la vida,
pero el poder es mío,
vives por que yo quiero que vivas,
sin mi solo serías un fantasma, 
fruto de mi imaginación".

Entre bocanadas de agua salada,
a lomos de un pez luna,
¡lo vi todo claro!
ya has dejado de existir.

Gerardo Rivas.


miércoles, 4 de julio de 2012

Resurgir


Estoy devorando con avidez todos mis miedos,
inseguridades, angustias y desesperanzas,
me alimento con apetito insaciable de la carne de mis fantasmas
y bebo su sangre para aplacar mi sed,
me siento grande, lleno de poder,
soy como Saturno devorando a sus hijos.

He borrado de mi mente todas las puertas,
y en su lugar he puesto ventanas sin cristales,
no quiero cristales, ¡odio los cristales!,
deseo que entren como corriente de aire,
las palabras, las risas y los llantos
de los seres de mi propia especie.

Quiero resurgir como el ave fénix, como hombre nuevo,
con mi alma limpia de la suciedad de tantos caminos,
empezaré a partir de hoy, a tejer solo con hilos de belleza,
una sábana blanca y pura, de suavidad extrema,
en la que al final de mi vida me envuelvan en ella a modo de sudario.

Mientras tanto deseo que reine la paz y el silencio,
que no se rompa la armonía y que no se desequilibre mi balanza,
que las empinadas cuestas de mi camino, se transformen en llanuras,
mis vigilias en sueños, y mis llantos en risas,
porque estoy exhausto de tanto caminar.


Gerardo Rivas

domingo, 17 de junio de 2012

Redes sociales



Hoy te he buscado y leído,
he descifrado tus miles de mensajes encapsulados,
quería aprender y solo me he llevado hartazgo,
¡sí ya lo sé!, no me lo repitas más,
sé que soy un ignorante de la palabra,
que conozco una mínima parte del mundo, 
aunque para serte sincero, a estas alturas de mi vida
si no es para reivindicar, todo lo demás me da lo mismo.

Hoy te he mirado con curiosidad, incluso con empeño,
pero me has decepcionado nuevamente,
por tus venas solo corren noticias y protestas
que no llevan a ninguna parte, reales eso sí,
pero vacías de soluciones y de objetivos, 
mezclando denuncias con dimes y diretes, 
nada de hechos, de solidaridad, de compañerismo, de empatía
y si me lo permites, te diré que sin una pizca de amor.

Vives y te mantienes de tu propio morbo,
narras vidas ajenas y propias,
y pones en tus ramas caídas la manzana
de la dulce y clandestina curiosidad,
mezclada con el peligroso sabor de la traición.

Me gusta tener el síndrome de Diógenes 
en lo referente al conocimiento y su aprendizaje,
pero quiero por elección propia,
vivir y pernoctar envuelto en papeles y cartones
en los portales vacíos y obscuros de la calle,
considerándome en todo momento un paria 
de las llamadas "redes sociales",
a las que por cierto, aún pertenezco. 

Gerardo Rivas.

martes, 5 de junio de 2012

Plegarias





Hoy he abierto por curiosidad el libro de las plegarias,
y he recitado en silencio la que a continuación transcribo.

"Deseo que tu mente no halle descanso,
que tus pensamientos te devoren de lujuria no saciada,
deseo que tus ojos solo vean mi imagen,
que tus venas abiertas destilen el licor de la pasión,
y que abraces solo el holograma de mi cuerpo.

Deseo ver tus noches de vigilia,
oír tus llamadas sin respuesta,
deseo que padezcas delirios de amor y celos
sobre tu cama vacía, despojada de sueños.

En definitiva, deseo con todas mis fuerzas,
que bebas del cáliz del que yo bebo,
y que sepas lo mucho que te amo."



Gerardo Rivas


lunes, 14 de mayo de 2012

Gritos de desesperanza


Pienso en un mañana que tal vez nunca llegue,
en noches de magnolias de su olor despojadas,
en la desesperación del padre al ver que nada se mueve,
y en payasos de risas de rojo pintadas.

Veo rostros impasibles que en nada creen,
ojos negros de interrogantes inciertas,
bocas suplicantes de pan y trabajo,
heridas sangrantes en el cuerpo abiertas.

Reales cabezas de laureles coronadas,
barrigas saciadas de su propia inmundicia,
y seres serviles ávidos de poder y codicia,
campean junto a la desesperanza,
por este solar llamado según ellos, 
 su amada patria.




Gerardo Rivas.



lunes, 16 de abril de 2012

Gris




Hoy el cielo está poblado de nubes grises cargadas de agua,

la húmeda brisa refresca mi rostro,

me gusta este color gris del día, con su frescura y humedad,

sobre un acantilado contemplo el mar, en su danza constante,

cierro los ojos y me gustaría en ese momento ser velero para surcar sus frías aguas, ser un cormorán para volar sobre él y acariciar las crestas de las olas.


Un soplo inesperado del mar con su frescor, me devuelve de nuevo a mi paisaje amado y hace que mi amor a la vida se acreciente,

quiero vivir, y vivir siempre en ese ambiente gris perfumado con olor a mar.


Soy de un pueblo pequeño, pero generoso y de gran corazón,

a sus pies se extiende un valle con un solo árbol, y el suelo está alfombrado con un mullido y acogedor césped, el color verde gira en torno a mi describiendo graciosas cabriolas que embriaga mi espíritu.


Pienso en mis antepasados surcando ese mar embravecido y frio,

dejando atrás con tristeza su acogedor hogar, en un día gris como este,

intrépidos marineros, conquistadores, surcadores de sueños,

valientes soldados, dueños del mundo, olvidados por los suyos,

y temidos por todos.


Este día gris anima mi alma, es como si me deparara una grata sorpresa,

quiero tumbarme sobre la hierba, debajo del único árbol que hay, contemplar como las nubes pasan con suavidad con sus graciosas formas, descargando sobre mi rostro pequeñas gotas de agua para lavar mis tristezas.


Me gusta el frescor de estos días grises, llenos de nubes,

cuando el cielo llora lágrimas dulces que al caer en la playa se tornan saladas transformándose el mar en cielo, escribiendo en su descenso su propia sinfonía de amor.


Amor a la vida, amor a ti, quiero vivir en mi casita del pueblo junto al acantilado, escuchando la canción del mar, quiero morir en tu bahía salada como un barquito varado.




Gerardo Rivas.





sábado, 14 de abril de 2012

Hoy quiero...


Hoy quiero acariciar tu pelo,
pisar la arena mojada,
con sus charquitos de cielo,
y entre el rumor del batir de las olas
llenarte de coralinos besos.

Hoy quiero olvidarme de métricas y de palabras,
mirarte desnudo de rimas y versos,
y sobre una alfombra de verdes algas,
colgar de tu anacarado cuello
un collar de estrellas y besos.

Hoy quiero mi amor,
tatuar con sílice tu nombre,
y pedirle al mar que jamás lo borre.



Gerardo Rivas.


jueves, 5 de abril de 2012

María Magdalena


Haces alarde público de seguir su palabra,
de oro y plata le cubres,
de su evangelio te arropas para tu poder y gloria,
mientras tanto, hasta el llegan súplicas y llantos,
desesperación, tristeza, amargura y hambre.

“Parte un madero y allí estoy yo;

levanta una piedra y me encontrarás allí”

( Evangelio de Tomás, apócrifo y no aceptado por la iglesia).

Este es su mensaje de esperanza
para los que nada tienen,
y que tan celosamente guardas
para que no se propague,
puesto que tú, intermediario,
serías prescindible.


Gerardo Rivas



lunes, 2 de abril de 2012

Dolor



Hoy me has destruido el alma,
así, sin esperarlo, sin clemencia,
con crueldad y saña.

Has derramado sobre mi
toda tu rabia dormida,
tu sin mirarme, yo sin verte,
me has deseado por cable,
tu grato anhelo
de mi propia muerte.

(Hoy has cubierto de nubes mi cielo.)



Gerardo Rivas








viernes, 16 de marzo de 2012

Áspid


Hoy me has visitado de nuevo
llena de nostalgias y sueños,
sueños de un amor acabado
en un charco de negro cieno,
¡sí! ¡sí! amiga, ¡ allá! tras el océano.

Hoy me has visitado de nuevo
subida en tu luna de nata,
confundiendo el amor con miedo,
imploras que de tu alma quite
el dolor y desconsuelo.

Hoy me has visitado de nuevo,
siempre por la ventana
como serpiente con dueño,
a hurtadillas y en silencio,
intentando inocular tu veneno.

Gerardo Rivas.




martes, 6 de marzo de 2012

Olvido


No arrastres más tu pena
amado ángel perdido,
no hagas tuya la culpa,
de que una mano impura,
te haya esculpido llorando
con un alma fría y obscura.

Te quiero ángel callado,
soy el que debajo de ti yace,
compañero fiel, grato amigo,
te quiero por tanto llanto,
supongo que por mi vertido,
te quiero mi ser alado,
por quedarnos solos los dos,
en la quietud de este olvido.

Gerardo Rivas.




domingo, 26 de febrero de 2012

Danza


Bailas para alejar mis tristezas
dibujando en la placidez de la noche,
armonía de notas, palabras secretas,
como juncos que el viento mece,
tus brazos describen en el éter,
elipses perfectas,
do, re, mi, fa, sol....

Sol el que ilumina mi alma,
atardeceres en perfecta sincronía
con caricias y besos,
perfumando jirones de vida
con aromas de lavanda e incienso.

Tengo ganas de vivir
de implorar una prorroga al tiempo,
de seguir existiendo,
para poder contemplar mi niña,
tus danzas de amor y silencio.

Gerardo Rivas.


miércoles, 15 de febrero de 2012

Luna


Tú luna, la que presides y reinas en la obscuridad de la noche,
baúl de amores, recuerdos y penas,
 astro guía de mentes delirantes que sueñan dormir en tu regazo, 
para poder componer bajo tu luz historias de vidas pasadas.

Tú luna, mi reina, mi esposa, enemiga de la realidad y amiga de la locura,
con tu mirada pálida atraes a los espíritus errantes, 
que vagan sin paz ni sosiego, 
buscando en la calma de tus gestos,
 huir de su soledad siniestra.


 Gerardo Rivas.


Ilustración Kiyo Murakami

sábado, 11 de febrero de 2012

Refugio


Ni un día sin tu amor, ni un día sin tus besos, ni un día sin decirte te quiero, solo deseo mirar tus ojos, alucinaciones verdes repletas de bellos amaneceres tan antiguos como el mundo.
Me gusta el rincón donde te hospedas, unas veces refugio donde el verbo se hace versos, y otras donde hay colgado un cartel que dice, cuidado no rompas el cristal de mis silencios.
Bello lugar donde nunca sale el arco iris, donde el espacio y el tiempo se funden en poemas azules que destilan olores a jazmín, y en el cual me pierdo y ausento, en perfecta paz y armonía.
En tu casa de lluvia busco escribir palabras que te gusten sin que acaben en el desván de las palabras olvidadas, mezcladas con retazos de frases que fueron concebidas con amor, pero que jamás verán la luz, abortos literarios de extraordinaria belleza que reclaman su derecho a la existencia.
Hoy me he refugiado en tu morada de poemas, para ver si puedo escribir algo, pero solo escucho una antigua y esperada melodía de amor compuesta hace siglos entre cerezos y nogales.

Gerardo Rivas.

miércoles, 25 de enero de 2012

Dulzura




Sabes a sueños de amor,
eres melodía y a la vez silencio,
hojaldre de caricias y besos,
piel de un claro de luna,
y olor a lavanda e incienso,

Eres pasión, eres anhelo,
tienes mi estrella de azúcar,
un dulce sabor a verso.

Gerardo Rivas