lunes, 16 de abril de 2012

Gris




Hoy el cielo está poblado de nubes grises cargadas de agua,

la húmeda brisa refresca mi rostro,

me gusta este color gris del día, con su frescura y humedad,

sobre un acantilado contemplo el mar, en su danza constante,

cierro los ojos y me gustaría en ese momento ser velero para surcar sus frías aguas, ser un cormorán para volar sobre él y acariciar las crestas de las olas.


Un soplo inesperado del mar con su frescor, me devuelve de nuevo a mi paisaje amado y hace que mi amor a la vida se acreciente,

quiero vivir, y vivir siempre en ese ambiente gris perfumado con olor a mar.


Soy de un pueblo pequeño, pero generoso y de gran corazón,

a sus pies se extiende un valle con un solo árbol, y el suelo está alfombrado con un mullido y acogedor césped, el color verde gira en torno a mi describiendo graciosas cabriolas que embriaga mi espíritu.


Pienso en mis antepasados surcando ese mar embravecido y frio,

dejando atrás con tristeza su acogedor hogar, en un día gris como este,

intrépidos marineros, conquistadores, surcadores de sueños,

valientes soldados, dueños del mundo, olvidados por los suyos,

y temidos por todos.


Este día gris anima mi alma, es como si me deparara una grata sorpresa,

quiero tumbarme sobre la hierba, debajo del único árbol que hay, contemplar como las nubes pasan con suavidad con sus graciosas formas, descargando sobre mi rostro pequeñas gotas de agua para lavar mis tristezas.


Me gusta el frescor de estos días grises, llenos de nubes,

cuando el cielo llora lágrimas dulces que al caer en la playa se tornan saladas transformándose el mar en cielo, escribiendo en su descenso su propia sinfonía de amor.


Amor a la vida, amor a ti, quiero vivir en mi casita del pueblo junto al acantilado, escuchando la canción del mar, quiero morir en tu bahía salada como un barquito varado.




Gerardo Rivas.





sábado, 14 de abril de 2012

Hoy quiero...


Hoy quiero acariciar tu pelo,
pisar la arena mojada,
con sus charquitos de cielo,
y entre el rumor del batir de las olas
llenarte de coralinos besos.

Hoy quiero olvidarme de métricas y de palabras,
mirarte desnudo de rimas y versos,
y sobre una alfombra de verdes algas,
colgar de tu anacarado cuello
un collar de estrellas y besos.

Hoy quiero mi amor,
tatuar con sílice tu nombre,
y pedirle al mar que jamás lo borre.



Gerardo Rivas.


jueves, 5 de abril de 2012

María Magdalena


Haces alarde público de seguir su palabra,
de oro y plata le cubres,
de su evangelio te arropas para tu poder y gloria,
mientras tanto, hasta el llegan súplicas y llantos,
desesperación, tristeza, amargura y hambre.

“Parte un madero y allí estoy yo;

levanta una piedra y me encontrarás allí”

( Evangelio de Tomás, apócrifo y no aceptado por la iglesia).

Este es su mensaje de esperanza
para los que nada tienen,
y que tan celosamente guardas
para que no se propague,
puesto que tú, intermediario,
serías prescindible.


Gerardo Rivas



lunes, 2 de abril de 2012

Dolor



Hoy me has destruido el alma,
así, sin esperarlo, sin clemencia,
con crueldad y saña.

Has derramado sobre mi
toda tu rabia dormida,
tu sin mirarme, yo sin verte,
me has deseado por cable,
tu grato anhelo
de mi propia muerte.

(Hoy has cubierto de nubes mi cielo.)



Gerardo Rivas