lunes, 31 de agosto de 2026





QUE QUIERES DE MI???



¿Qué quieres de mí?, te pregunto al mirarte,

buscando en tus ojos una huella, una señal,
un rastro de fuego que pueda incendiarme,
o un pacto de olvido que no tenga final.
¿Qué quieres de mí?, lo repito al viento,
esperando una voz que aclare mi duda,
mientras tu silencias tu propio tormento
y yo dejo que mi alma se quede desnuda.
¿Quieres el tiempo que ya se nos fue,
el verso perdido que nunca te di,
la tibia certeza, la magia, la fe,
y todo el espacio que guardo para ti?.
¿Quieres la calma tras la tempestad,
un faro en la noche de nuestro desconsuelo,
la dulce mentira, la cruel verdad,
y el último roce que nos lleve al cielo?.
¿Me pides la vida en cada mirada,
un lazo invisible que no tenga fin?,
y mientras la noche se vuelve alborada,
te entrego mi alma porque te amo a ti.

Gerardo Rivas.

 



PESARES Y MIEDOS

<< Quien deja pasar de largo la más bella historia de su vida,

no tendrá otra edad que la de sus pesares y no habrá suspiro 

en el mundo capaz de mecerle el alma>>. 

Yasmina Khadra

sábado, 29 de agosto de 2026

 









LA CERTEZA

Un rastro en la hierba seca, 

la mirada que no esquiva el viento,

un lazo invisible que nos conecta

en el origen de todo sentimiento.


No hay palabras, solo el suelo,

la certeza de pertenecer

como la sombra que busca el cielo,

como la tierra que ve nacer.

                Gerardo Rivas.

jueves, 27 de agosto de 2026

jueves, 20 de agosto de 2026







Retazos de un pasado

Te busqué en el espacio que dejaste, 
y no te encontré.
Solo sentí el frio que remplaza hoy a tu calor,
contemplo las cenizas del amor
y el tarro de los besos que olvidaste.

Fuimos un fuego que encendió una noche obscura,
y ambos nos encargamos de enterrar las migas de pan 
que dejábamos caer para no perder el camino del encuentro.
Ya solo queda un viento de soledad adherida, 
que asusta y golpea como un soniquete
de tristeza y desamparo.

Me dolió tu ausencia, ya superada,
aunque lo que más castiga es que el tiempo sigue
aunque no estemos juntos,
y ahora la memoria es el verdugo 
de aquello que quisimos proteger.

En mi adiós no hubo ni rabia ni lamento,
es más, ando recogiendo atesorando los trozos del ayer,
puesto que sé que es lo único real que tengo de ese espacio y tiempo,
antes de que un soplo del viento borre tu recuerdo.


Gerardo Rivas