jueves, 25 de octubre de 2012

Libre te quiero....


Después de tocar canciones de amor,
con mi desvencijado piano,
y de saborear tu pálida luz,
he comprendido que tarde o temprano
he de dejarte marchar.

Ha sido una quimera pensar siquiera
tenerte entre mis brazos,
dejar sin tu reflejo el tranquilo estanque, 
de alegres lirios y dormilones peces,
solitaria y pálida luna.

Una noche te subiré en mi barca
y entre el balanceo del agua,
cortaré el hilo de plata,
y contemplaré entre orgulloso y triste,
tu suave ascenso
hasta el infinito cielo.


Gerardo Rivas.

3 comentarios:

  1. Una belleza tu poema. Libre y fuerte. Sana y luminosa. Libre y enamorada. Así me haces sentir cada día. Si no fuera por tu apoyo incondicional en todos los momentos (incluidos los más tristes), tal vez no hubiera conocido el color de la luna.

    I love.

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  2. Así ha de ser el amor, libre, besos a los dos.

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