Me dices palabras de amor,
que como susurros del viento
por las rendijas penetra,
tibios amaneceres de mis días que nacen,
para un alma de ojos grises
que eternamente hiberna.
Vivo en tu casa de lluvia
ahuyentando soledades y tristezas,
penas que mi vida arrastra,
no quiero subir en la barca
de la indiferencia y del olvido,
solo quedarme contigo
mi bella muñeca blanca
con mi corazón rendido.
Te quiero mi rubia, Ana
Gerardo Rivas
Ilustraciones de Yann nguema

