jueves, 25 de octubre de 2012

Libre te quiero....


Después de tocar canciones de amor,
con mi desvencijado piano,
y de saborear tu pálida luz,
he comprendido que tarde o temprano
he de dejarte marchar.

Ha sido una quimera pensar siquiera
tenerte entre mis brazos,
dejar sin tu reflejo el tranquilo estanque, 
de alegres lirios y dormilones peces,
solitaria y pálida luna.

Una noche te subiré en mi barca
y entre el balanceo del agua,
cortaré el hilo de plata,
y contemplaré entre orgulloso y triste,
tu suave ascenso
hasta el infinito cielo.


Gerardo Rivas.

domingo, 7 de octubre de 2012

Palabras




Bajo la luz de un claro de luna,
las palabras que habitan en mi memoria,
fluyen danzando al compás
de la melodía de Debussy, 
como fuente de agua cristalina y pura.

Mi mente las vomita sin descanso,
dibujando en el espacio de mis días,
mañanas frías de aterciopelados olivos. 

Unas me acarician con la pasión de un amor
encontrado, otrora en lejanía,
en cambio otras, susurran dulces palabras,
mientras esperan sentadas, 
en solitarios bancos de un andén perdido, 
la llegada
de su tren de cercanías.



Gerardo Rivas