miércoles, 10 de abril de 2013

Idea






Hoy me he quedado esperándote,
como un trozo de terreno yermo y sediento,
anhelando una gota de agua fresca. 


No has venido a tocar mi puerta,
como siempre has hecho,
y pienso que te has perdido
por el laberinto de mi pensamiento.


A la solitaria carretera de mi mente
salgo en tu busca, 
y solo encuentro hitos 
que marcan la mediocridad y el hastío,
pero no estas tú, ni el aroma de tus palabras,
recorro kilómetros en soledad y silencio,
con mi mochila repleta de miedo y autodesprecio.


Tras meses de obscuro caminar 
por fin te he encontrado,
sentada en una sucia escalera 
prendida y prostituida por otra mente,
sin poder gritar siquiera, que me perteneces.

Sabes que eres mi idea, 
la inspiración que mi cerebro gesta,
cuando las dos neuronas que poseo
y que describen órbitas elípticas,
se rozan cada dos meses en su circular
y entonces, y solo entonces,
surge la magia de tu nacimiento. 


Gerardo Rivas