viernes, 6 de diciembre de 2013

Espejo





Se ha roto el espejo de mis soledades
trozos de cristal de vida,
rojo púrpura de horizontes sin calma,
caricias, llantos y besos 
que por el suelo yacen 
en desordenada anarquía.


Los recojo con manos ensangrentadas
intentando recomponer de nuevo la vida
poner orden en este desconcierto,
hacer un cuadro con ella,
que destile colorido y belleza,
ruda pero a la vez bella,
como rama de almendro florido.


Pero el retrato sigue incompleto
con manchas de negro dispersas,
venas con sangre anémica,
porque he olvidado recoger los trozos
de la vida que se nutre de estiércol. 



Gerardo Rívas.