Tengo sueños negros y despertares lavanda,
amaneceres morados y rocío del alba,
cantos de niños, llantos de hambre,
jarabes de amor y aromas de rosas,
zapatillas de encajes y pasos de baile,
vestidos de gala, harapos del alma,
mil preguntas que no tienen respuesta,
roces de labios y caricias de plata,
elegantes violetas y dos brillantes esmeraldas,
pañuelos de seda que no enjugan lágrimas,
violines sin arco y cuerdas de guitarra,
mariposas que arden en lagos de agua,
poemas de amor y estrofas que matan,
cientos de relatos que no dicen nada,
tengo el elixir del olvido para corazones rotos,
versos de amor de letras doradas,
y una cajita de ámbar que no tiene tapa.
Hoy me duele el cuerpo y tengo la razón cansada,
pero no importa, la tienda está abierta,
así que coged lo que os plazca,
a cambio sólo os pido, lo que a mi me falta,
cantos de grillos y hojas de acacias,
pero no lo gritéis es una sorpresa,
son para mi amada.
De todo lo demás tengo,
solo soy el supermercado del alma.
Gerardo Rivas